• Sáb. Oct 1st, 2022

Camila Parker: los secretos de la ‘reina odiada’ que llega al trono del Reino Unido

Cuando Diana de Gales dijo “éramos tres en mi matrimonio, una multitud”, en una entrevista para el programa ‘Panorama’, de la BBC, en 1995, ante una audiencia de 23 millones de personas, detonó una bomba que dejó a la familia real británica afectada y vulnerable.

Fuente: El País

En el fondo, bajo los escombros, estaba Camila Parker Bowles, madre de dos hijos y la mujer que llevaba años manteniendo un romance “a la sombra” con Carlos, esposo de Diana y eterno heredero al trono del Reino Unido.

Aunque en la citada entrevista, Diana, quien se autoproclamó la ‘princesa en los corazones del pueblo’, aceptó haber tenido varios romances mientras aún seguía casada con Carlos, los medios y la audiencia decidieron que era Camila la villana del cuento.

Pero bien escribió William Shakespeare, otro rey de la dramaturgia británica, que “el amor puede transformar las cosas bajas y viles en dignas y excelsas”, y es así como el amor entre el príncipe y la plebeya ha podido con todo, hasta el punto de llegar juntos al trono, algo que por muchos años se creyó imposible, e incluso inaceptable en los corazones de todos aquellos que jamás perdonaron que Carlos prefiriera a Camila antes que a la joven Diana.

Nombrarla reina consorte fue uno de los últimos regalos de Isabel II, quien al igual que muchos llegó a aceptarla, e incluso a quererla y, a modo de agradecimiento por el servicio a su familia, decidió por fin resolver la incógnita de su futuro y su rol en la realeza.

Miembro de la alta burguesía de provincias, Camilla Rosemary Shand Cubitt —nombre de nacimiento—, conoció al príncipe Carlos en 1970 durante un partido de polo. Pese a no pertenecer a la nobleza, ambos se movían en los mismos círculos sociales.

Nació el 17 de julio de 1947. Es hija del mayor Bruce Shand y de Rosemary Cubitt, ricos terratenientes, quienes garantizaron que fuera educada en las mejores escuelas privadas, primero en Londres, después en Francia y Suiza.

A su regreso al Reino Unido, la prensa del corazón le atribuyó relaciones con codiciados solteros como Kevin Burke, hijo de un fabricante de aviones. Y es que Camila ha sido descrita siempre como una mujer muy atractiva, con un excelente sentido del humor.

Es la bisnieta de Alice Keppel, una de las amantes del rey Eduardo VII, tatarabuelo de Carlos. Se dice que ella habría utilizado esta anécdota para abordar al príncipe en 1970, preguntándole si le “tentaba” seguir los pasos de sus antepasados. Él tenía 21 años y ella 23.

En principio tenían mucho en común, compartían los mismos amigos, el gusto por el polo, la pintura, la jardinería y la equitación. Aunque no le faltó fuego a su romance, la relación fue corta, debido a los múltiples compromisos del joven heredero.

La hoja de vida de Camila no se ajustaba por completo a la mujer que sería llamada reina algún día y ella lo sabía, así que cuando Carlos entró en la Royal Navy, cansada de esperar, se casó con uno de sus admiradores, el mayor Andrew Parker Bowles, antiguo novio de la princesa Ana, con quien tuvo dos hijos: Tom Parker Bowles, ahijado del rey Carlos III y crítico gastronómico, y Laura Lopes, dueña de una galería de arte en Londres.

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