• Jue. Oct 6th, 2022

Colombia cae en el Índice Global de Jubilación, no es un año fácil para pensionarse

Noruega se sitúa en el puesto número 1, seguido por Suiza e Islandia.

Fuente: El Colombiano

La seguridad de la jubilación en todo el mundo está sometida a una presión creciente ya que la inflación, un entorno de mercado volátil y las bajas tasas de interés afectan a los fondos de pensiones, según el Índice Global de Jubilación (GRI) 2022 de Natixis Investment Managers.

En su décima versión, el GRI —índice multidimensional, diseñado para examinar los factores que impulsan la seguridad de la jubilación, combinando indicadores clave esenciales para que las personas disfruten de un retiro saludable y seguro— revela que el 2022 podría ser uno de los peores años para pensionarse en los últimos tiempos, ya que los retirados se arriesgan no solo a tomar los ingresos de la pensión de un conjunto de activos ya agotado, sino que tendrán que asumir mayores riesgos con las carteras para recuperar el terreno ya perdido.

En Colombia, la seguridad en la jubilación ha descendido, pues cayó dos puestos en la clasificación: 42 de 44, con una puntuación global del 34%, por debajo del 45% de la versión de 2021.

El GRI incluye 18 indicadores de rendimiento, agrupados en cuatro índices temáticos que cubren aspectos clave para el bienestar en la jubilación: los medios materiales para vivir cómodamente en la jubilación; el acceso a servicios financieros de calidad para ayudar a preservar el valor de los ahorros y maximizar los ingresos; el acceso a servicios sanitarios de calidad; y un entorno limpio y seguro.

En los cuatro subíndices, Colombia ocupa el siguiente lugar en el GRI de 2022:

· 17º para Finanzas en la jubilación (62 % en 2022, comparado al 62 % en 2021, y el 69 % en 2012)

· 37º en Salud (60 % en 2022, frente al 61 % en 2021 y el 42 % en 2012)

· 38º en Calidad de vida (56 % en 2022, frente al 59 % en 2021, y el 72 % en 2012)

· 43º en Bienestar Material (6 % en 2022, frente al 19 % en 2021; y el 15 % en 2012)

Durante la mayor parte de la última década la inflación ha sido excepcionalmente baja. Entre 2012 y 2020, la inflación de los 38 países miembros de la OCDE fue de apenas un 1,76 % de media. Sin embargo, en el primer semestre de este año, la inflación aumentó para esos 38 países, alcanzando un pico del 9,6 % en mayo de 2022.

La velocidad a la que han aumentado los costes da motivos para replantearse los fundamentos de la planeación de la jubilación. El incremento importante de los precios del petróleo, los alimentos y la vivienda están reduciendo el poder adquisitivo de los pensionados y suponen una lección económica fundamental para quienes planifican su cierre laboral.

Además, los profesionales financieros de todo el mundo afirman que subestimar el impacto de la inflación es el error número uno que cometen los inversionistas en su planificación de la jubilación.

A nivel global, a través de los 18 indicadores de desempeño del bienestar de los jubilados examinados, el GRI de este año revela que:

· Noruega recuperó el primer puesto tras cuatro años situándose en el tercero.

· Islandia, que ha ocupado el primer puesto desde 2018, cayó al tercero, mientras que Suiza mantuvo su sólida posición en el segundo puesto.

· El resto de los países del top 10 de este año son Irlanda (4º), Australia (5º), Nueva Zelanda (6º), Luxemburgo (7º), Países Bajos (8º), Dinamarca (9º) y la República Checa (10º).

· Luxemburgo y la República Checa han entrado en la lista de los diez primeros países por primera vez este año, ascendiendo al séptimo y al décimo puesto, respectivamente. Alemania y Canadá, que estaban entre los diez primeros países el año pasado, cayeron al onceavo y al quinceavo puesto, respectivamente, en el GRI de este año.

· Los países que se encuentran entre los diez primeros de la clasificación general suelen obtener muy buenas puntuaciones en los cuatro subíndices. Tanto Noruega como Islandia se distinguen por estar entre los diez primeros en los cuatro subíndices.

La OCDE prevé que la población mayor de 65 años aumente de 17% hasta el 27 % en 2050, frente al 17% de 2019, lo que aumentará la presión sobre la seguridad de las jubilaciones y someterá a los sistemas de asistencia sanitaria y de cuidados de larga duración a presiones adicionales.

Incluso las regiones con poblaciones jóvenes podrían enfrentarse pronto a retos, ya que la mejora de la nutrición, la atención sanitaria y los factores medioambientales contribuyen a la longevidad y las bajas tasas de natalidad ayudan a que la población total sea cada vez más vieja. Este es el caso tanto de China como de América Latina en 2022.

El envejecimiento de la población presenta opciones limitadas para los responsables políticos, especialmente porque las prestaciones de jubilación y sanidad tendrán que competir con la necesidad de pagar la deuda pública, la cual se ha disparado hasta los 226 billones de dólares entre las economías avanzadas a partir de 20203. Para compensar el déficit de financiación, los responsables políticos pueden tener que elegir una de las siguientes opciones, ninguna de las cuales es popular entre los votantes: aumentar el impuesto sobre la renta, aumentar la edad de retiro o reducir las prestaciones.

“Los retos a los que nos enfrentamos ahora y a los que nos enfrentaremos en el futuro son claros. Acertar con la jubilación y ayudar a que los individuos puedan vivir con dignidad después de sus años de trabajo es una cuestión de sostenibilidad fundamental para la sociedad. Habrá que tomar decisiones difíciles mientras los responsables políticos se esfuerzan por conciliar los balances con los compromisos de las prestaciones públicas de pensión y asistencia sanitaria. El éxito requerirá un esfuerzo concertado no sólo de los responsables políticos, sino también de los empresarios, el sector de los servicios financieros y los particulares. Todo comienza con la comprensión de los riesgos”, dijo José Luis León, Country Head de Natixis IM para Colombia y Perú, en un comunicado.

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