• Vie. Sep 23rd, 2022

El Índice de pobreza monetaria aumenta en las regiones que tienen menos empresas

La cifra estaría relacionada con la ausencia de empresas en las regiones, la educación y los ocupados también serían determinantes

Fuente: La República

Un análisis de Libertank del informe de dificultades monetarias por departamentos del Dane en 2021 evidencia que la pobreza y la cantidad de empresas por regiones tienen una relación inversamente proporcional. Es decir, a mayor cantidad de empresas, menor es el índice de pobreza.

Por ejemplo, los departamentos como Magdalena, Sucre, Córdoba, Chocó, Bolívar, Cauca y Nariño en donde la cantidad de empresas no es mayor de 4.096 tienen un índice de pobreza monetaria bastante alto, entre 40% y 62%. Las que tienen por lo menos 100.000 empresas como Santander, Valle de Cauca y Antioquía no superan 36% de pobreza.

Cundinamarca con por lo menos 328.017 empresas tiene el menor índice de pobreza, el cual es de 22,8%. Libertank concluye de ese informe que “la riqueza se genera desde las empresas y que la pobreza no se combate con subsidios o políticas populistas, sino que lo que se necesita son más fuentes efectivas de creación de riqueza”.

El índice general

El análisis que presentó el Dane se realizó en 23 ciudades y áreas metropolitanas en Colombia. El panorama general demostró que de estos territorios 33,6% de las personas estaban en situación de pobreza, 23,1% en situación de vulnerabilidad, 39,9% eran parte de la clase media y tan solo 3,4% pertenecían a la clase alta.

Aunque el informe demuestra que cada una de las clases mejoró frente a 2020 y 2019 y que 1,3 millones de personas salieron de la pobreza siguen siendo cifras que demuestran que la pobreza es significativa.

Otro elemento fundamental para el estudio fue la distribución de ocupados. Índice que demostró que 49,7% de los ocupados pertenecían a a clase media, seguidos por los vulnerables con 22,8% y por las personas en condición de pobreza con 22,6%.

La tasa de ocupados está directamente relacionada con la clase social y con el nivel educativo. La clase alta, por lo tanto, muestra la tasa más alta con 72,4%, le sigue la clase media con 63,5%, vulnerables con 56,3% y pobres con 43,8%.

Y, por consiguiente, la tasa de ocupación con nivel educativo superior es de 66,2%, para la clase media de 59,8% y para las personas con educación secundaria e inferior de 42,4%. %. Es decir, que una persona de clase alta tiene 27.7 p.p más de probabilidad de estar ocupado frente a una persona en condición de pobreza.

Además, el Dane detalló que el año pasado en términos de pobreza monetaria, la brecha en las tasas de incidencia de la población víctima del conflicto y el promedio nacional fue de 10,8 p.p., mientras que la brecha entre la población desplazada y el promedio nacional fue de 12,3 p.p.

En 2020, la brecha para la población víctima del conflicto respecto al total nacional fue de 9,4 p.p. y para la población desplazada fue de 10,9 p.p.

Las comparaciones entre años muestran un aumento de 9,1 p.p. en la tasa de pobreza monetaria de la población víctima entre 2019 y 2020 (9,6 p.p. población desplazada) y una disminución de 1,8 p.p. entre 2020 y 2021 (1,8 p.p. población desplazada). “Estos cambios en las tasas de pobreza son coherentes con los resultados del total nacional”.

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